El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, anunció que el Gobierno nacional publicará un decreto que habilitará el autoservicio de combustible en las estaciones de servicio de todo el país. Este nuevo sistema permitirá a los clientes cargar nafta y gasoil en modalidad “self-service”, similar a modelos implementados en otros países y en algunas estaciones de Argentina.
En una entrevista con el Dr. Pedro Llorvandi, Tesorero de la Cámara de Expendedores de Combustibles Líquidos y GNC de Santiago del Estero (CE.P.A.S.E.), se discutió el impacto de esta medida. Llorvandi señaló que el tema del autoservicio fue objeto de debate con los sindicatos, quienes inicialmente rechazaban la idea, alegando que nunca se implementaría en Argentina. Sin embargo, con el reciente avance en la legislación, Llorvandi destacó que el autoservicio es una tendencia global que ya está presente en América del Norte, Europa y países cercanos como Brasil y Chile.
“Nosotros no estamos yendo al mismo ritmo del mundo; estamos yendo al ritmo de un lugar donde el mundo ya ha estado”, dijo Llorvandi, refiriéndose a la adopción global del autoservicio. Según él, la implementación de este sistema debe ser adaptada a las particularidades del mercado argentino, en especial al contexto laboral. Por ejemplo, propuso un sistema mixto en el que algunas islas de las estaciones tengan el servicio tradicional, con empleados, y otras ofrezcan la opción de autoservicio. Esta estrategia permitiría a los consumidores elegir, según sus preferencias y el precio, si desean ser atendidos o utilizar el autoservicio.
El Dr. Llorvandi también destacó que la transición hacia el autoservicio no necesariamente afectará negativamente los puestos de trabajo, ya que las estaciones de servicio podrían reorganizar su personal para ofrecer otros servicios o abrir nuevas sucursales. Además, señaló que la inversión en tecnología y sistemas automáticos podría generar nuevas oportunidades de empleo, aunque reconoció que es fundamental entablar un diálogo con los sindicatos para llegar a acuerdos.
También remarcó que: “La instalación es costosa, pero la implementación no es problemática porque acá hay ingenieros y gente que está en sistemas, que trabaja muy rápido y muy bien”.
En cuanto al método de pago, se destacó que, en principio, el autoservicio solo permitiría pagos con tarjeta o billeteras electrónicas, aunque se contempla la opción de incluir dispositivos que acepten billetes. A pesar de los temores iniciales sobre la pérdida de puestos de trabajo, Llorvandi fue optimista, afirmando que el sistema mixto podría ser la solución para que tanto los empleados como los empresarios se adapten a esta nueva modalidad sin que se pierdan empleos valiosos.
El proceso de implementación, según el experto, será gradual y es probable que se dé en un contexto de consenso, donde el diálogo entre cámaras empresariales y sindicatos sea esencial para superar cualquier resistencia. “El autoservicio es algo que llegará, más tarde o más temprano. Es preferible que lo hagamos en conjunto, con acuerdos, para que todos nos beneficiemos”, concluyó Llorvandi.